En este espacio expertos retailers comparten sus puntos de vista sobre cómo afrontar la situación de crisis actual.  

Nuestra tercera invitada es Marcela Naón, experta en Desarrollo estratégico y gestión para Marcas de Belleza, Moda y Talentos.  

 

FASHION REVOLUTION 

A la moda se le exige más profundidad. Hoy el mundo le exige a la Industria una «misión», revolucionar el ecosistema de la Moda.

Las conversaciones que venía manteniendo la Industria de la moda y cuyos nuevos paradigmas ya promulgaban exitosamente algunas de las grandes marcas, han dejado de ser potestad, de un día para el otro, de uso exclusivo de ellas.

Por su parte, el trabajo de aquellas que ya navegaban tímidamente las aguas de la sustentabilidad hoy parece no ser suficiente.

  • Las compras de los nuevos consumidores educados y conscientes del medio ambiente estarán determinadas por las prácticas éticas, creyendo firmemente, que una marca de moda debe asumir la responsabilidad tanto de su impacto social como ambiental.
  • La marcas tendrán el mandato de legitimizar con sus órdenes a aquellos industriales que no sólo no perjudiquen el ecosistema con sus procesos de manufactura, sino además asegurarse que quienes trabajan en el circuito productivo lo hagan en condiciones que los dignifique.
  • Las compras significarán una decisión de estilo de vida mucho más que una tendencia para los nuevos consumidores. Se le pedirá a la Moda que limite el uso de los recursos, que acote la cantidad de colecciones, lo que implicará, disminuir el tráfico en vuelos internacionales de periodistas y buyers a pasarelas de colecciones efímeras.

En esta imposición de reducir, las marcas tendrán desafíos adicionales. Por un lado, los consumidores exigirán mejor calidad en los productos para satisfacer un mayor rendimiento de uso en el tiempo y así garantizarle que su decisión de compra esté alineada con sus valores.

  • Por otro lado, la tecnología se terminará de asentar en la industria de la moda para mejorar la experiencia de un ritual de compra  personalizado, analítico  y efectivo. Los clientes  exigirán saber que la marca los entiende  mientras ellos se mueven entre URL e IRL  y  que  los apoyará en ambos mundos.
  • De cumplir con todos estos requisitos quedará un último proceso a revisar por parte de las marcas. Una inteligencia aguda para la proyección de sus inventarios, el análisis de la información y la rotación de sus stocks de producciones con volúmenes que deberán ser más acertados.

Será este el momento de pensar, de cambiar, de evolucionar. Será este el momento entonces para que la Industria de la moda finalmente, trabajando puertas adentro, saque su compromiso con el afuera: al encuentro de su revolución.

 

Escrito por: Marcela Naón (Desarrollo estratégico y gestión  para Marcas de Belleza, Moda y Talentos)