Personas, equipo y estrategia

El sexto invitado de nuestra sección «Juntos para vencer: la visión de expertos retailers para superar la crisis» es Iñaki Cucarella Pérez, Responsable de Planificación en VIDAL&VIDAL

 
VIDAL&VIDAL es una empresa menorquina con 20 años de recorrido y gran experiencia con tercera generación de maestros en joyería. Sus valores de Feminidad, Confianza y Sostenibilidad, hacen de la casa un referente en el sector.
 
         

 

 

PERSONAS, EQUIPO Y ESTRATEGIA

Nos encontramos en un momento de grandes cambios e incertidumbre. Cambios que vienen para quedarse y que definen una nueva era para la que tenemos que estar preparados. La profundidad de estos cambios y la rapidez con la que nos adaptamos a ellos determinarán nuestra situación en el futuro. De nuestra pericia para afrontar el día a día, depende que resolvamos este momento de la mejor manera posible.

Si nos referimos a la situación actual, el panorama por momentos es desolador. Recibimos gran cantidad de información, datos que nos hacen pensar lo peor para el futuro del sector del comercio minorista: bajada de ventas, sobre stock, cierre de tiendas, aumento de la tasa de desempleo…

La mayoría de la población no ha vivido una situación similar. La anterior pandemia con efectos devastadores en la población mundial data de 1918, años donde el escenario económico y social era muy diferente al que vivimos en estos momentos. Son tiempos de cambios y tenemos que estar más alerta que nunca, debemos identificar amenazas constantemente para minimizar el golpe, y también tenemos que ser hábiles para reconocer las múltiples oportunidades que surgen constantemente.

Una vez digeridos todos los datos desoladores que recibimos, debemos aceptar cuanto antes la nueva situación en la que nos encontramos y trabajar unidos de la forma más eficiente posible. Para empezar, es importante que cada organización sepamos en que momento nos encontramos. Sobre la crisis provocada por el COVID-19, la gran mayoría de compañías atravesaremos cuatro fases:

  • impacto inicial con la activación del estado de alarma y el cierre de tiendas,
  • seguido de una travesía por el desierto durante el tiempo que dure el estado de alarma,
  • una próxima reapertura de tiendas donde intentaremos aplicar de la mejor forma posible todo lo planificado en la anterior fase y
  • una última fase de retroalimentación y aprendizaje continuo sobre los diferentes escenarios con los que nos vamos a encontrar.

Una vez prácticamente superada la primera fase de impacto inicial de la crisis y cierre de tiendas donde todos hemos tenido un especial cariño en cuidar nuestras cuentas, especialmente el flujo de caja, me gustaría centrarme en la segunda fase de travesía por el desierto donde nos encontramos la mayoría en estos momentos.

Esta segunda fase es un momento donde nos tenemos que tomar un tiempo para pensar, para reflexionar, para mirar a nuestro alrededor y analizar nuestro sector, pero especialmente para mirarnos a nosotros mismos. Haciendo una analogía con una novela biográfica de la empresa, me gustaría que nos tomáramos esta situación, no solo como un punto y aparte, ni tan siquiera como un capítulo nuevo, me gusta pensar que estamos en un cambio de tomo, y además, contamos con un tiempo de oro (cada vez queda menos para la reapertura) para recapitular, pensar lo que somos, qué queremos ser y decidir que vamos a hacer para llegar a ser lo que queremos ser.

Este es el momento de trazar un plan estratégico, es el momento de redefinir nuestro modelo de negocio. A partir de aquí, trabajaremos diferentes planes de acción y un plan de reapertura. No es tarea sencilla crear un buen plan estratégico, pero con el compromiso de los trabajadores, podemos crear un documento que involucre a toda la organización y que nos sirva de mapa y de brújula al mismo tiempo. La idea es definir objetivos a corto, medio y largo plazo sin olvidar la descripción de indicadores medibles que nos ayudarán a estar seguros de que estamos trabajando en la dirección correcta.

Ahora es el momento de recuperar todos los proyectos que teníamos pendientes en nuestro cajón y revisar su idoneidad. Es el momento de innovar (desarrollo de nuevas aplicaciones tecnológicas, explorar nuevos canales de ventas, etc.), es el momento de  revisar qué gastos son superfluos y qué gastos son intocables, pero también es un momento para tener bien claro qué somos, cuáles son nuestros orígenes y adonde queremos llegar. Es el momento para reformular un simple análisis DAFO: identificar nuestras fortalezas nos dará la opción de encontrar los puntos que podemos hacer brillar aún con más impulso y reconocer nuestras debilidades nos ayuda a trabajar sobre ellas con el objetivo de minimizarlas.

Ahora es el momento de recuperar todos los proyectos que teníamos pendientes en nuestro cajón y revisar su idoneidad. Es el momento de innovar.

Todas las organizaciones tenemos una fortaleza común: las personas. Por encima de todo, ahora es el momento de las personas, es tiempo para confiar en nuestros equipos de trabajo y promocionar el talento. Una clara definición de la estrategia a seguir y de los objetivos planteados facilitará el día a día y el éxito común. Es fundamental gestionar unidos la incertidumbre, analizar constantemente la información y ser flexibles. Desde aquí, aplicaciones como las que nos ofrece Analyticalways nos permite ser mucho más reactivos a la hora de responder con agilidad, certeza y con el apoyo constante de un equipo de auditores.

Todas las organizaciones tenemos una fortaleza común: las personas.

Otro aspecto común que nos hará salir más fuertes de esta situación es el espíritu de equipo. Está comprobado que cuando una persona se siente partícipe de los objetivos conseguidos por una entidad para la que trabaja, su rendimiento aumenta. Es por ello, que son fundamentales cuestiones como: la satisfacción y motivación del trabajador, la sensación de pertinencia, la cultura corporativa, la comunicación interdepartamental, el trabajo en equipo, y el liderazgo.

Debemos identificar a las personas dentro de nuestros equipos que con su actitud hacen que empeore el espíritu de equipo. Es el momento de reconducirlos, hacerles entender la importancia que tiene un equipo unido, contar con un ambiente de trabajo donde todos se sientan a gusto y comprometidos con unos objetivos comunes.

Por otro lado, están los clientes, de cara a la próxima reapertura, además de ofrecerles la máxima seguridad en higiene, debemos ofrecerles nuestra mejor cara, aportando valor a nuestro producto sintiendo la marca como propia.

Me gustaría pensar que de esta situación vamos a aprender algo. No podemos olvidar que nos encontramos en un planeta donde los recursos que consumimos no son ilimitados y llevamos años actuando como si esto no fuera así. Deberíamos comprometernos a promocionar el uso de energías renovables, minimizar los envases de un solo uso, dar valor a los proveedores más cercanos e invertir en simples sistemas de ahorro de agua y energía. Es más, el cliente de esta nueva era va a ser más receptivo a conceptos como sostenibilidad y trazabilidad del producto. Por tanto, debemos seguir apostando por aumentar el valor y la calidad final del producto incluyendo un prisma transversal de sostenibilidad.

El cliente de esta nueva era va a ser más receptivo a conceptos como sostenibilidad y trazabilidad del producto.

Ante un panorama catastrófico, ante cualquier crisis, siempre existe una oportunidad. Esa oportunidad es la de reinventarnos y dar lo mejor de nosotros mismos. Es el momento de que cada uno haga brillar su mejor versión y de que entre todos refundemos una nueva era para el comercio minorista.

Escrito por: Iñaki Cucarella Pérez (Responsable de Planificación en VIDAL&VIDAL)